COMENCEMOS EL AÑO DESPIERTOS

Les invito a leer con oración estas citas:
"La crisis se aproxima gradualmente a nosotros. El sol brilla en el cielo, siguiendo su derrotero acostumbrado, y los cielos aún declaran la gloria de Dios. Los hombres aún comen y beben, plantan y edifican, se casan y se dan en casamiento. Los comerciantes todavía venden y compran. Los hombres se incitan unos contra otros, contendiendo por el puesto más elevado. Los amadores de los placeres aún colman los teatros, las carreras de caballos, las casas de juego. Prevalece la mayor excitación, y sin embargo la hora de gracia está próxima a su fin, y cada caso está por ser decidido para la eternidad. Satanás ve que su tiempo es corto. Ha puesto a todos sus agentes a la obra, para que los hombres sean engañados, ilusionados, ocupados y hechizados, hasta que el día de gracia concluya y la puerta de la misericordia se cierre para siempre. Estamos llegando a un tiempo cuando habrá una tristeza que ningún bálsamo humano podrá mitigar. Los ángeles guardianes están ahora reteniendo los cuatro vientos para que no soplen hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes; pero cuando Dios les ordene que los suelten, predominará una situación de contienda de tal naturaleza que ninguna pluma puede describirla" (Review and Herald, 14 de marzo, 1912).


El pueblo de Dios debe recibir la amonestación y discernir las señales de los tiempos. Las señales de la venida de Cristo son demasiado claras para que se las pongan en duda; en vista de estas cosas, cada uno de los que profesan la verdad debe ser un predicador vivo. Dios invita a todos, tanto predicadores como laicos, a que se despierten. Todo el cielo está conmovido. Las escenas de la historia terrenal están llegando rápidamente a su fin. Vivimos en medio de los peligros de los postreros días. Mayores peligros nos esperan, y sin embargo, no estamos despiertos. La falta de actividad y fervor en la causa de Dios es espantosa. Este estupor mortal proviene de Satanás. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 88, 89.)
La incredulidad, como una mortaja, está rodeando a nuestras iglesias, porque no utilizan los talentos que Dios les ha dado, impartiendo la luz a los que no conocen la verdad preciosa. El Señor pide que las almas perdonadas, que se regocijan en la luz, hagan conocer la verdad a otros. (Boletín de la Asociación General, 1893, pág. 133.)
Satanás procura mantener al pueblo de Dios en un estado de inactividad, e impedirle que desempeñe su parte en la difusión de la verdad, para que al fin sea pesado en la balanza y hallado falto. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 88.)
Los hombres están en peligro. Las multitudes perecen. ¡Pero cuán pocos de los profesos seguidores de Cristo sienten anhelo por esas almas! El destino de un mundo se halla en juego en la balanza; pero esto apenas si conmueve a los que pretenden creer las verdades más abarcantes que jamás hayan sido dadas a los mortales. Hay falta de aquel amor que indujo a Cristo a abandonar su hogar celestial y tomar la naturaleza humana a fin de que la humanidad pudiera tocar a la humanidad, y llevarla a la divinidad. Hay un estupor, una parálisis sobre el pueblo de Dios, que le impide entender el deber de la hora. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro, págs. 278, 279.)

publicado por Willy Grossklaus

LA NAVIDAD, FIESTA PAGANA

El 25 de diciembre el mundo entero y gran parte del cristianismo se prepara para celebrar la navidad, en dicha celebración, las personas supuestamente conmemoran el nacimiento del Mesías de Israel, Yahshua. Sin embargo, lo que vemos en esta fiesta es un escenario absolutamente distinto al que la palabra de Dios invita, a vivir a todo aquel que tienen fe en el Hijo de Dios.

En este estudio, demostrare con las escrituras en manos y un poco de historia, cuan falsa y pagana es la fiesta llamada "NAVIDAD".

EL ORIGEN PAGANO DE LA NAVIDAD

La palabra "Navidad" quiere decir nacimiento, es decir, en esta fecha se celebra el nacimiento de alguien. La cultura cristiana, ya de hace siglos, que viene enseñando que el nacimiento del Mesías Yahshua fue un 25 de Diciembre. No obstante, los exegetas y eruditos mas aplicados, concuerdan en que el nacimiento real del Mesías, tuvo lugar entre el mes de Abril y Mayo.

¿Por qué entonces, se celebra el nacimiento de Yahshua un 25 de Diciembre?

Veamos, que nos dice, una de las mejores enciclopedias, acerca del origen pagano de la navidad, http://es.wikipedia.org/wiki/Navidad

"Los orígenes de la Navidad se ubican en el amanecer de la Humanidad; los días que seguían al solsticio del invierno desde el 21 de diciembre, los cuales han tenido siempre una significación particular en la adoración de los dioses del sol. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, sólo para volver a otro ciclo.

En la mitología céltica, el dios del sol era crucificado tres días después del solsticio de invierno (21 + 3 = 24 de diciembre), el dios resucito entre los muertos. Se dice que éste era el origen de la cruz céltica (simboliza el dios del sol en la cruz), mil años anterior al cristianismo.

En el contexto del cristianismo, la Navidad fue formada en la edad del imperio romano. Los romanos honraban a Saturno, el antiguo dios de la agricultura, cada año que comenzaba el 17 de diciembre. En un festival llamado Saturnalia, se glorificaban más allá de los días en que el dios Saturno gobernó.

Este festival duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno, que por el calendario juliano caía el 25 de diciembre. Por la celebración de Saturnalia los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizan para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.

En el imperio romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertir al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha"


Como podemos ver, el origen de esta fiesta llamada navidad, es una escusa del papado romano para captar mas adeptos al cristianismo, dado, que en esa fecha se celebraban días de fiestas paganas al dios saturno, el Papa Julio l, pidió que fuera celebrado el nacimiento del Mesías, en esa misma fecha.

Es decir, el Papa Julio l, tomo una fiesta pagana y diabólica y la cristianizo, cuando jamás Dios se lo había ordenado.


¿CONMEMORAR SU MUERTE O SU NACIMIENTO?

Los primeros cristianos, nunca practicaron la navidad, sino que todo lo contrario, los cristianos de la iglesia primitiva, practicaron la conmemoración de la muerte del Mesías Yahshua, tal como el, lo ordeno que se hiciese.

Veamos lo que nos dice la Biblia:

(Lucas 22:15) :15 Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! 16 Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios. 17 Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; 18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

(1Corintios 11:23) Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.


Como podemos ver, el Mesías Yahshua ordeno a que los cristianos conmemorásemos su muerte, y no su nacimiento.

¿Entonces, que debemos de hacer los cristianos que amamos a Dios y a su palabra? Pues simplemente, no practicar, esta fiesta pagana.

Cumplamos con la orden que el Mesías nos dio, y conmemoremos su muerte y resurrección.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD Y EL SANTA CLAUS

Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás o Viejito Pascuero, son los nombres con los que se conoce en el mundo hispano al personaje mítico que según la cultura occidental ofrece regalos a los niños por Navidad.

En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas a mediados de diciembre, en honor a un falso dios, llamado Saturno (Crono para los griegos), al final de las cuales los niños recibían obsequios de todos los mayores.

Esta práctica pagana, tomo su cuerpo cuando la Iglesia católica, comenzó a venerar, a mas bien a adorar, a un sacerdote llamado Nicolás de Bari. Este sacerdote se caracterizaba por ayudar y dar regalos a los niños.

Cuando el mito de Papá Noel aun no se había corporizado, los niños italianos recibían regalos de un "hada" llamada Befana. Mientras que en los pueblos vascos los regalos los traía el gigante Olentzero y también duendes de barba blanca, botas altas y gorro de armiño.

Con el tiempo y con los "supuestos prodigios" conocidos de Nicolás de Bari, éste, fue remplazando a estos personajes paganos. De todos modos, quedo uno solo, el cual también es pagano.

En el caso del Árbol de navidad, o como también se llama el árbol de pascua, este también tiene origen pagano.

Explicare esto a continuación:

Recordemos, que según el Génesis, Nimrod es un cazador delante de Dios, es decir, un hombre conquistador, el primer tirano de la historia de la humanidad y el creador de las grandes ciudades de Babilonia y Ninive.

La historia pagana Babilonia, cuenta que Nimrod tenia un gran imperio junto a su mujer Semiramiz. Cuando Nimrod muere, esta mujer ordena a todo su imperio a adorar al hijo que venia en camino, el cual, según la creencia pagana, era el mismo Nimrod encarnado.

El hijo que le nace a Semiramiz, es Tamuz, al cual, las culturas adoraron desde tiempos babilónicos, lo llamaban el hijo de Dios.

Es en babilonia, donde por primera vez, se levanta como adoración a al dios falso Tamuz, un árbol de nacimiento, el cual, supuestamente al prenderle luces realizaba milagros.

Esta creencia pagana, fue cambiando de cultura en cultura, cambiaban los nombres de los dioses, pero, el sistema idolátrico era el mismo.

Así llegamos, al árbol de Navidad. Curiosamente, el árbol de Navidad entre comillas "cristiano", también pretende adorar o celebrar el nacimiento de un dios, ¿pero que dios? Lógicamente, no es el Mesías Yahshua.

A continuación una imagen del árbol el cual los babilónicos adoraron:




La Biblia condena esta idolatría:

(Jeremías 10:1) "Oíd la palabra que ha hablado Jehová acerca de vosotros, oh casa de Israel. Así ha dicho Jehová: "No aprendáis el camino de las naciones, ni tengáis temor de las señales del cielo, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: Cortan un árbol del bosque, y las manos del escultor lo labran con la azuela. Lo adornan con plata y oro; lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee. Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos. No hablan; son llevados, porque no pueden dar un paso. No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer daño ni tampoco tienen poder para hacer bien."

Las naciones paganas, estaban acostumbradas, a la adoración de los árboles tal como lo dice este texto, donde Dios le ordena a su pueblo a no mezclarse con estas practicas, que nada tienen que ver con su palabra.

En nuestro caso, como cristianos, debemos abandonar toda costumbre y practica, que no provenga desde las escrituras, y así, alejarnos de toda idolatría abominable ante Dios.

En conclusión tenemos que:

Todo el mundo se desespera por comprar un regalo, se adeuda, se afana, otros dedican estos días para vivir en placer y en lujuria, sin embargo, nosotros como hijos de Dios, que andamos en luz, no andamos conforme a los placeres del mundo.

Si usted quiere compartir en familia, pues hágalo, para eso, tenemos 365 días del año, y no necesariamente tiene que ser el 25 de Diciembre, pero, por causa de lo niños que no entienden estas cosas, mi consejo es, haga una cena, participe con su familia y adore a Dios, y no participe de ninguna de estas cosas que esta fiesta pagana promueve.

http://www.levantandoacristo.cl/index.php?pagina=documento&id_documento=46

Los falsos dioses y el Dios verdadero

Jer 10:1 Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel.
Jer 10:2 Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.
Jer 10:3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.
Jer 10:4 Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.
Jer 10:5 Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.
Jer 10:6 No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.
Jer 10:7 ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti.
Jer 10:8 Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño.
Jer 10:9 Traerán plata batida de Tarsis y oro de Ufaz, obra del artífice, y de manos del fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, obra de peritos es todo.
Jer 10:10 Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.
Jer 10:11 Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos.
Jer 10:12 El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría;
Jer 10:13 a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.
Jer 10:14 Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición, y no hay espíritu en ella.
Jer 10:15 Vanidad son, obra vana; al tiempo de su castigo perecerán.
Jer 10:16 No es así la porción de Jacob; porque él es el Hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre.
Jer 10:17 Recoge de las tierras tus mercaderías, la que moras en lugar fortificado.
Jer 10:18 Porque así ha dicho Jehová: He aquí que esta vez arrojaré con honda los moradores de la tierra, y los afligiré, para que lo sientan.
Jer 10:19 ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.
Jer 10:20 Mi tienda está destruida, y todas mis cuerdas están rotas; mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya más quien levante mi tienda, ni quien cuelgue mis cortinas.
Jer 10:21 Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehová; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció.
Jer 10:22 He aquí que voz de rumor viene, y alboroto grande de la tierra del norte, para convertir en soledad todas las ciudades de Judá, en morada de chacales.
Jer 10:23 Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.
Jer 10:24 Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles.
Jer 10:25 Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre; porque se comieron a Jacob, lo devoraron, le han consumido, y han asolado su morada.


Deu 7:25 Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios;
Deu 7:26 y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.

Exo 31:18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Exo 32:1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
Exo 32:2 Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.
Exo 32:3 Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón;
Exo 32:4 y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
Exo 32:5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová.
Exo 32:6 Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.
Exo 32:7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.
Exo 32:8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
Exo 32:9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.
Exo 32:10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

MAÑANA SERA FIESTA PARA "JEHOVA" ???? O PARA UN DIOS FALSO QUE LE HAN PUESTO EL SANTO NOMBRE DE NUESTRO VERDADERO DIOS ??
ES UN EÑGAÑO SATANICO, UNA FIESTA PAGANA...

SALID DE ELLA PUEBLO MIO PARA NO QUE SEAIS PARTICIPES DE SUS PECADOS!!!!!!!!!




LA ENCICLOPEDIA BARSA dice lo siguiente: "Esta celebración se generalizó desde el siglo IV. Como no se conoce la fecha precisa del nacimiento de Jesús, la Iglesia Católica adoptó finalmente el 25 de diciembre y cristianizó festividades paganas, que en diversos pueblos se celebraban como la fiesta del sol y los carnavales de Saturno".

EN LA ENCICLOPEDIA DE RELIGIÓN CATÓLICA, se menciona que no hay fundamentalmente una razón que favorezca la fecha en cuestión, ya que el que estableció esta fecha fue el PAPA JULIO I en el siglo IV para quitar la enorme discrepancia que había en cuanto al tiempo de nacimiento del Hijo de Dios, porque unos creían que había nacido en mayo, otros en abril, otros en enero, etc.

EN MÉXICO, la primera Navidad fue celebrada por el monje franciscano Fray Pedro de Gante cuando apenas empezaba a erigirse la Nueva España de entre las ruinas de la gran Tenochtitlán. A partir de allí se integraron a la tradición cristiana, elementos del culto indígena prehispánico, como el nacimiento del dios Huitzilopochtli en el mes de diciembre.

Puesto que la celebración de la Navidad fue introducida en el mundo por la Iglesia Católica Romana y no tiene otra autoridad que la de ella misma, veamos lo que dice al respecto la Enciclopedia Católica (edición de 1.911):

“La Navidad no estaba incluida entre las primeras festividades de la Iglesia… los primeros indicios de ella provienen de Egipto… Las costumbres paganas relacionadas con el principio de enero se centraron en la fiesta de la Navidad”.

La Biblia nos dice: "...No sigáis el camino de las naciones... Porque las costumbres de los pueblos son vanidad... vanidad son, obra vana, al tiempo de su castigo perecerán" (Jeremías 10:2,3,15, versión Torres Amat). Este es el castigo de los que siguen mandamientos de hombres y leyes que Dios no ha mandado.

ESTO ULTIMO FUE COPIADO DE LA PAGINA "elevangelioeterno.com" BAJO LOS SUBTITULOS "ENGAÑOS SATANICOS" "FIESTAS PAGANAS" "LA NAVIDAD"


Primeros Escritos pags. 54, 55 y 56


Vi un trono, y sobre él se sentaban el Padre y el Hijo. Me fijé en el rostro de Jesús y admiré su hermosa persona. No pude contemplar la persona del Padre, pues le cubría una nube de gloriosa luz. Pregunté a Jesús si su Padre tenía forma como él. Dijo que la tenía, pero que yo no podría contemplarla, porque, dijo: "Si llegases a contemplar la gloria de su persona, dejarías de existir."
Delante, del trono vi al pueblo adventista -la iglesia y el mundo. Vi dos compañías, la una postrada ante el trono, profundamente interesada mientras que la otra no manifestaba interés y permanecía de pie, indiferente. Los que estaban postrados delante del trono elevaban sus oraciones a Dios y miraban a Jesús; miraba él entonces a su Padre, y parecía interceder para con él. Una luz se transmitía del Padre al Hijo y de éste a la compañía que oraba. Entonces vi que una luz excesivamente brillante procedía del Padre hacia el Hijo, y desde el Hijo ondeaba sobre el pueblo que estaba delante del trono. Pero pocos recibían esta gran luz. Muchos salían de debajo de ella y la resistían inmediatamente; otros eran descuidados y no apreciaban la luz, y ésta se alejaba de ellos. Algunos la apreciaban, y se acercaban para postrarse con la pequeña compañía que oraba. Esta recibía la luz y se regocijaba en ella, y sus rostros brillaban con su gloria.
Vi al Padre levantarse del trono, y en un carro de llamas entró en el lugar santísimo, al interior del velo, y se sentó. Entonces Jesús se levantó del trono, y la mayoría de los que estaban prosternados se levantó con él. No vi un solo rayo de luz pasar de Jesús a la multitud indiferente después que él se levantó, y esa multitud fue dejada en perfectas tinieblas. Los que se levantaron cuando se levantó Jesús, tenían los ojos fijos en él mientras se alejaba del trono y los conducía un trecho. Alzó entonces su brazo derecho, y oímos su hermosa voz decir: "Aguardad aquí; voy a mi Padre para recibir el reino; mantened vuestras vestiduras inmaculadas, y dentro de poco volveré de las bodas y os recibiré a mí mismo."

Después de eso, un carro de nubes, cuyas ruedas eran como llamas de fuego, llegó rodeado de ángeles, adonde estaba Jesús. El entró en el carro y fue llevado al lugar santísimo, donde el Padre estaba sentado. Allí contemplé a Jesús, el gran Sumo sacerdote, de pie delante del Padre. En la orla de su vestidura había una campana y una granada; luego otra campana y otra granada. Los que se levantaron con Jesús elevaban su fe hacia él en el lugar santísimo, y rogaban: "Padre mío danos tu Espíritu." Entonces Jesús soplaba sobre ellos el Espíritu Santo. En ese aliento había luz, poder y mucho amor, gozo y paz.
Me di vuelta para mirar la compañía que seguía postrada delante del trono y no sabia que Jesús la había dejado. Satanás parecia estar al lado del trono, procurando llevar adelante la obra de Dios. Vi a la compañía alzar las miradas hacia el trono, y orar: "Padre, danos tu Espíritu." Satanás soplaba entonces sobre ella una influencia impía; en ella había luz y mucho poder, pero nada de dulce amor, gozo ni paz. El objeto de Satanás era mantenerla engañada, arrastrarla hacia atrás y seducir a los hijos de Dios.

EL SELLAMIENTO

"PRIMEROS ESCRITOS" es la carta que Jehová nuestro Dios mando a su sierva Elena para nosotros los que vivimos el último tiempo
Es necesario que estudiemos estos mensajes con oración y humildad pidiendole al Padre celestial que nos de la sabiduria que proviene de él para entender en dónde estamos y saber qué hacer en el momento oportuno...

(Primeros escritos pags. 36, 37 y 38)

Al principiar el santo sábado 5 de enero de 1849, nos dedicamos a la oración con la familia del Hno. Belden en Rocky Hill, Connecticut, y el Espíritu Santo descendió sobre nosotros. Fui arrebatada en visión al lugar santísimo, donde vi a Jesús intercediendo todavía por Israel. En la parte inferior de su ropaje, llevaba una campanilla y una granada. Entonces vi que Jesús no dejaría el lugar santísimo antes que estuviesen decididos todos los casos, ya para salvación, ya para destrucción, y que la ira de Dios no podía manifestarse mientras Jesús no hubiese concluido su obra en el lugar santísimo y dejado sus vestiduras sacerdotales, para revestirse de ropaje de venganza. Entonces Jesús saldrá de entre el Padre y los hombres, y Dios ya no callará, sino que derramará su ira sobre los que rechazaron su verdad. Vi que la cólera de las naciones, la ira de Dios y el tiempo de juzgar a los muertos, eran cosas separadas y distintas, que se seguían, una a otra. También vi que Miguel no se había levantado aún, y que el tiempo de angustia, cual no lo hubo nunca, no había comenzado todavía. Las naciones se están airando ahora, pero cuando nuestro Sumo Sacerdote termine su obra en el santuario, se levantará, se pondrá las vestiduras de venganza, y entonces se derramarán las siete postreras plagas.


Vi que los cuatro ángeles iban a retener los vientos mientras no estuviese hecha la obra de Jesús en el santuario, y que entonces caerían las siete postreras plagas. Estas enfurecieron a los malvados contra los justos, pues los primeros pensaron que habíamos atraído los juicios de Dios sobre ellos, y que si podían raernos de la tierra las plagas se detendrían. Se promulgó un decreto para matar a los santos, lo cual los hizo clamar día y noche por su libramiento. Este fue el tiempo de la angustia de Jacob. Entonces todos los santos clamaron en angustia de ánimo y fueron libertados por la voz de Dios. Los 144,000 triunfaron. Sus rostros quedaron iluminados por la gloria de Dios.

Entonces se me mostró una hueste que aullaba de agonía. Sobre sus vestiduras estaba escrito en grandes caracteres: "Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto." Pregunté acerca de quiénes formaban esta hueste. El ángel me dijo: "Estos son los que una vez guardaron el sábado y lo abandonaron." Los oí clamar en alta voz: "Creímos en tu venida, y la proclamamos con energía." Y mientras hablaban, sus miradas caían sobre sus vestiduras, veían lo escrito y prorrumpían en llanto. Vi que habían bebido de las aguas profundas, y hollado el residuo con los pies pisoteado el sábado- y que por esto habían sido pesados en la balanza y hallados faltos.


Entonces el ángel que me acompañaba dirigió de nuevo mi atención a la ciudad, donde vi cuatro ángeles que volaban hacia la puerta. Estaban presentando la tarjeta de oro al ángel de la puerta, cuando vi a otro ángel que, volando raudamente, venía desde la dirección de donde procedía la excelsa gloria, y clamaba en alta voz a los demás ángeles mientras agitaba algo de alto abajo con la mano. Le pregunté a mi guía qué significaba aquello, y me respondió que por el momento yo no podía ver más, pero que muy pronto me explicaría el significado de todas aquellas cosas que veía.


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El sábado por la tarde, enfermó uno de nuestros miembros, y solicitó oraciones para recobrar la salud. Todos nos unimos en súplica al Médico que nunca perdió un caso, y mientras el poder curativo bajaba a sanar al enfermo el Espíritu descendió sobre mí y fui arrebatada en visión.


Vi cuatro ángeles que habían de hacer una labor en la tierra y andaban en vías de realizarla. Jesús vestía ropas sacerdotales. Miró compasivamente al pueblo remanente, y alzando las manos exclamó con voz de profunda compasión: "¡Mi sangre, Padre, mi sangre, mi sangre, mi sangre!" Entonces vi que de Dios, sentado en el gran trono blanco, salía una luz en extremo refulgente que derramaba sus rayos en derredor de Jesús. Después vi un ángel comisionado por Jesús para ir rápidamente a los cuatro ángeles que tenían determinada labor que cumplir en la tierra, y agitando de arriba abajo algo que llevaba en la mano, clamó en alta voz: "¡Retened! ¡Retened! ¡Retened! ¡Retened¡ hasta que los siervos de Dios estéis sellados en la frente."


Pregunté a mi ángel acompañante qué significaba lo que oía y qué iban a hacer los cuatro ángeles. Me respondió que Dios era quien refrenaba las potestades y que encargaba a sus ángeles de todo lo relativo a la tierra; que los cuatro ángeles tenían poder de Dios para retener los cuatro vientos, y que estaban ya a punto de soltarlos, pero mientras aflojaban las manos y cuando los cuatro vientos iban a soplar, los misericordiosos ojos de Jesús vieron al pueblo remanente todavía sin sellar, y alzando las manos hacia su Padre intercedió con él, recordándole que había derramado su sangre por ellos. En consecuencia se le mandó a otro ángel que fuera velozmente a decir a los cuatro que retuvieran los vientos hasta que los siervos de Dios fuesen sellados en la frente con el sello de Dios.



ORACIÓN Y FE

(Primeros escritos pags. 72 y 73)

He observado frecuentemente que los hijos del Señor descuidan la oración, y sobre todo la oración secreta; la descuidan demasiado. Muchos no ejercitan la fe que es su privilegio y deber ejercitar, y a menudo aguardan aquel sentimiento íntimo que sólo la fe puede dar. El sentimiento de por sí no es fe. Son dos cosas distintas. A nosotros nos toca ejercitar la fe; pero el sentimiento gozoso y sus beneficios han de sernos dados por Dios. La gracia de Dios llega al alma por el canal de la fe viva, que está en nuestro poder ejercitar.

La fe verdadera demanda la bendición prometida y se aferra a ella antes de saberla realizada y de sentirla. Debemos elevar nuestras peticiones al lugar santísimo con una fe que dé por recibidos los prometidos beneficios y los considere ya suyos. Hemos de creer, pues, que recibiremos la bendición, porque nuestra fe ya se apropió de ella, y, según la Palabra, es nuestra. "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." (Mar. 11:24) Esto es fe sincera y pura: creer que recibiremos la bendición aun antes de recibirla en realidad. Cuando la bendición prometida se siente y se disfruta, la fe queda anonadada. Pero muchos suponen que tienen gran fe cuando participan del Espíritu Santo en forma destacada, y que no pueden tener fe a menos que sientan el poder del Espíritu. Los tales confunden la fe con la bendición que nos llega por medio de ella. Precisamente el tiempo más apropiado para ejercer fe es cuando nos sentimos privados del Espíritu. Cuando parecen asentarse densas nubes sobre la mente, es cuando se debe dejar que la fe viva atraviese las tinieblas y disipe las nubes. La fe verdadera se apoya en las promesas contenidas en la Palabra de Dios, y únicamente quienes obedezcan a esta Palabra pueden pretender que se cumplan sus gloriosas promesas. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, Pedid todo lo que queréis, y os será hecho." (Juan 15:7.) "Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él." (1 Juan 3:22.)

Debemos orar mucho en secreto.
Cristo es la vid, y nosotros los sarmientos. Y si queremos crecer y fructificar, debemos absorber continuamente savia y nutrición de la viviente Vid, porque separados de ella no tenemos fuerza.

Pregunté al ángel por qué no había más fe y poder en Israel. Me respondió: "Soltáis demasiado pronto el brazo del Señor. Asediad el trono con peticiones, y persistid en ellas con firme fe. Las promesas son seguras. Creed que vais a recibir lo que pidáis y lo recibiréis."
Se me presentó entonces el caso de Elías, quien estaba sujeto a las mismas pasiones que nosotros y oraba fervorosamente. Su fe soportó la prueba. Siete veces oró al Señor y por fin vió la nubecilla. Vi que habíamos dudado de las promesas seguras y ofendido al Salvador con nuestra falta de fe. El ángel dijo: "Cíñete la armadura, y, sobre todo, toma el escudo de la fe que guardará tu corazón, tu misma vida, de los dardos de fuego que lancen los malvados."
Si el enemigo logra que los abatidos aparten sus ojos de Jesús, se miren a sí mismos y fijen sus pensamientos en su indignidad en vez de fijarlos en los méritos, el amor y la compasión de Jesús, los despojará del escudo de la fe, logrará su objeto, y ellos quedarán expuestos a violentas tentaciones.
Por lo tanto, los débiles han de volver los ojos hacia Jesús y creer en él. Entonces ejercitarán la fe.


CONOZCAMOS MEJOR A DIOS

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado. (Juan 17: 3).

Sólo si conocemos a Dios aquí podemos prepararnos para salir a su encuentro cuando venga. . . Pero muchos de los que profesan creer en Cristo no conocen a Dios. Su religión es meramente superficial. No aman a Dios; no estudian su carácter; por lo tanto, no saben cómo confiar, cómo mirar y vivir. No saben lo que es el amor que confía, o lo que significa avanzar por fe. No aprecian ni aprovechan las oportunidades de escuchar y recibir los mensajes del amor de Dios. No pueden comprender que tienen el deber de recibir, para poder enriquecer a los demás.
La sabiduría del mundo no logra conocer a Dios. Muchos han hablado con elocuencia acerca de él, pero sus razonamientos no acercan a los hombres a Dios, porque ellos mismos no tienen una relación vital con él. Al pretender ser sabios, llegan a ser insensatos. Su conocimiento de Dios es imperfecto. No concuerdan con él.
No podemos descubrir a Dios mediante la investigación. Pero él se ha revelado en su Hijo, que es el resplandor de la gloria del Padre y la expresa imagen de su persona.

Si deseamos un conocimiento de Dios, debemos ser como Cristo. . .
El vivir una vida pura por fe en Cristo como Salvador personal, llevará al creyente a un concepto más claro y elevado de Dios.
Cristo es una perfecta revelación de Dios. "A Dios nadie le vio jamás -dice él-; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Juan 1:18).
Sólo si conocemos a Cristo podremos conocer a Dios. Y a medida que lo contemplemos, seremos transformados a su imagen, preparados para salir a su encuentro cuando venga. . .

Ahora es el tiempo de preparación para la venida de nuestro Señor. La preparación para salir a su encuentro no se obtiene en un momento. Como preparación para esa solemne escena debe haber espera y vigilancia, combinadas con ferviente trabajo. Así los hijos de Dios lo glorifican. En medio de las activas escenas de la vida, se escucharán sus voces con palabras de ánimo, esperanza y fe. Todo lo que tienen y son está consagrado al servicio del Maestro. Así se preparan para salir al encuentro de su Señor.


Maranata, El Señor Viene! Pag. 74

Que Jehová, el Señor Dios Todopoderoso te bendiga y te guíe en todos sus caminos!!